10 jun. 2011

Fin

Si todo va según lo previsto, estaré subiendo esta última entrada desde el aeropuerto de Düsseldorf, mientras espero, junto con mi hermana, Luismi e Irene para embarcar. O más o menos, vaya. En realidad, no he decidido todavía exactamente cuándo la publicaré. Pero el caso, es que subiré esta entrada cerrando el blog y cerrando la etapa Auxiliar de Conversación en Alemania.
[EDITADO] No, no fue como lo previsto. No podía enviar la entrada entera desde el móvil, la cobertura de internet en el aeropuerto no funcionaba muy bien... 

Estos dos últimos días han sido relativamente tranquilos. El jueves por la mañana nos levantamos pronto, porque quería bajar a hablar con el Hausmeister para que revisara mi habitación. No tardó mucho, y cuando se fue me acerqué una última vez a Holzwickede, para cerrar mi cuenta en el banco... gestión que duró unos pocos minutos, por lo que no estuve más de media hora en Holzwickede. Después, me volví a la residencia, para comer con mi hermana. Un rato después, subieron Nidia y Miriam, para llevarse varias de las cosas que yo no me iba a llevar a España. Ceci y yo bajamos con ellas, para echarles una mano, y nos quedamos después tomando un café en casa de Nidia. Y luego, tras dar una vuelta breve por el H&M, nos fuimos al Bermuda, donde habíamos quedado para tomar algo con Miriam y Luismi. Y como la cerveza nos abrió el apetito, pasamos de un bar a otro para cenar. 
Hoy, viernes, nos hemos despertado a una hora prudente, y hemos terminado de recoger las cosillas que quedaban pendientes. Una vez cerradas las maletas, nos hemos acercado al Uni-Center, para "abmeldearme", o algo así como desinscribirme como ciudadana extranjera residente en Alemania. Como nos hemos liado un poco entre cerrar maletas y recoger, no hemos desayunado... pero, para remediarlo, a las 12.30 nos hemos ido a la Mensa de la universidad para comer. Se nos ha ido un poco de las manos esto del horario europeo. Después de un café, ya nos hemos vuelto a casa. 
En casa, terminamos de recoger las dos cosillas que teníamos por ahí, y ya, por fin, cerramos la habitación y bajamos a la oficina de la residencia, para que me devolvieran la fianza. Y menos mal que bajamos con algo de tiempo, porque nos tocó esperar un poco. Y abrir la maleta en la oficina porque habían perdido un papel. Pero bueno, me dieron el dinero, lo guardé, y nos fuimos a la estación. Y, ¿adivináis? TODOS LOS TRENES CON RETRASO. No podía irme de Alemania de otra forma... después de la boda gitana, el traslado gitano en un tren que llega tarde. Que bueno, la parte positiva es que no tuvimos que hacer cola para facturar las maletas. Y total, también para no variar, el vuelo iba con retraso. Pero bueno, facturamos, pasamos el control y nos fuimos directas al Starbucks a tomarnos un café. Allí nos encontramos con Luismi, y después, con Irene en la puerta de embarque. Y volvimos a Madrid.

Como he dicho antes, esta va a ser la última entrada de este blog. Imagino que recuperaré poco a poco el otro, pero mi intención con las Manzanas no era más que hablar de este año... Así que una vez aterrice en España, poco sentido tendría seguir actualizando este. Pero, antes de cerrar, quiero dar las gracias a todas las personas que han contribuido de una forma u otra con este blog. Que son los Auxiliares de español en Alemania, desde las chicas de Bochum (Carlota, Irene, Mariana, Miriam, Nidia, Sandra, Tatiana), el resto de Auxiliares de español (Laura, Elena, Almudena, Arturo, Manu, Jose, Deborah, Dani, Anna, Irene... y muchísimas otros nombres -siento no poder ponerlos todos!!!!). Los Auxiliares de inglés que conocí en Dortmund (Chris, Katherine, Amanda...), los Erasmus que he conocido casualmente, tanto de este año como del anterior (Sergio, Jesús...) , la comunidad de españoles que conocí cuando hicimos la manifestación en Düsseldorf (como Irene, Isa, Maggie, Mario, Héctor, Luis, Irene... y un largo etcétera), a la gente que he conocido de forma aleatoria (como Dennis, Manolo, Luismi, Chris, Ellie, Ghassan...), gente que ya conocía y que he vuelto a ver (Marta, Georg, Feli, Paula, Jan, Adelina, Rafa...)... A la gente que ha venido a verme (Isy, Ceci, Laura, Cifre), a la gente que ha querido venir y no ha podido, la gente que ha leído este blog, la gente de Amberes, a los que he visto a menudo (Jun, Niels, Karin, Fenny, Marteen...). Y, por supuesto, a la gente del Clara-Schumann-Gymnasium. Desde las profesoras de español, Astrid y Barbara... e incluso la señora Kolpatzik, y a Katharina y Janine, con las que no he podido dar clase este curso, hasta los alumnos... Lennart, Viola, Karin, Annika, Felix, Sonja, Jan, Ronja, Robben, Pia, Lavinia, Janine, Sebastian, Philipp, Tobias, Anna, Foo, Alex... Y bueno, tantísimos otros chicos a los que he conocido este año en las clases de español, y con los que he pasado muy buenos ratos. 
A todos vosotros, los que estáis aquí y los que no, gracias por un gran año. 

Nos leemos.

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I. Fueyo

8 jun. 2011

Últimos coletazos.

Y como si de una boda gitana se tratara, las despedidas continuaron durante varios días. ¡Qué siga la fiesta! ¡Que no escasee la comida! Sobre todo, esta última parte...
El lunes, 30 de mayo, era el día de Canarias... así que fue una bonita excusa para volver a juntarnos y cenar cosas típicas de allí. Papas con mojo, mousse de gofio... La verdad, estaba todo muy rico. Y, para no variar, un día más que nos pusimos como el kiko.
El martes, como ya dije, era mi despedida oficial en el colegio, en la primera pausa. Decidí coger el tren anterior, para estar allí a la hora que empezaba la pausa. Y, si lo llego a saber, habría cogido el tren de siempre, ya que el tren se retrasó veinte minutos. Para no perder costumbre, vamos. Llegué a la estación de Holzwickede y corriendo al cole. Corriendo, con bochorno y llovizneando, así que llegué monísima a la sala de profesores. Cuando llegué, el director y Barbara dijeron unas palabras, y me dieron un par de regalos. Y yo, que había traído bombones, los dejé en la cocina. En poco más de 45 minutos ya no quedaban, así que les debió gustar. Y después, me volví a casa, ya que no tenía clase ese día (tendría dos, pero en las dos estaban haciendo examen). Por la tarde, quedamos en la estación todas, junto con Irene, la auxiliar de Essen, para cenar. Y después, ya que se nos había olvidado el lunes, nos fuimos a casa de Nidia a tomarnos una copa de cava.
El miércoles fuimos por la mañana a la universidad, para desmatricularnos y para comer en la Mensa. Y después, Carlota y yo nos fuimos a casa de Sandra para echarle una mano con la recogida. Por la noche, una vez más, nos fuimos a cenar. Esta vez, al Blondies, a la cafetería donde trabaja Nidia. Y la verdad, es que la comida estaba riquísima.
El jueves estuve entretenida rehaciendo la bolsa que iba a enviar. Y poco más.
El viernes, por la tarde, vinieron a recoger la bolsa. Y después, quedé con Maite, la chica que había estado en el Clara-Schumann antes que yo. Estuvimos tomando una cerveza en el jardín de un bar, y después me volví a casa a cenar.
El sábado por la tarde me fui a buscar a Ceci al aeropuerto. Y, cómo no, casi no llego a tiempo. ¿Adivináis? El tren iba con retraso. Pero el avión aterrizó también un poco más tarde de lo previsto, así que tampoco fue grave. Una vez en casa, después de cenar, hicimos la maleta para Bélgica, y después de ver un capítulo de True Blood (a ver si también la engancho a ella), nos dormimos.
El domingo por la mañana cogimos el autobús a Amberes. Poco después de la 1 llegamos, y ahí estaba esperándonos Juncal. Una vez llegamos a casa, comimos y nos fuimos a dar un paseo por Amberes. Disfrutando del bello bochorno. Después del paseo, nos tomamos unas cervezas con algunos de sus amigos, y nos fuimos a casa pronto.
El lunes, Ceci y yo nos fuimos a Brujas. Bueno, fuimos a la estación, perdimos el tren, dimos un paseo y nos fuimos a Brujas. La verdad es que fue una lástima que el tiempo no acompañara. Pero bueno. Estuvimos dando un paseo por el centro, y cuando ya teníamos todo visto, y después de tomarnos un café, volvimos a Amberes. Bueno, volvimos a la estación, perdimos el tren, dimos un paseo y volvimos a Amberes. Nos recogieron Jun y Niels en la estación, y nos fuimos a su casa a cenar. Un ratito antes, además, vino un amigo de Jun y Niels a casa. Y después, nos pasamos un ratito por el Salamander.
El martes, mientras Jun se fue a trabajar, Niels se llevó al pobre gato al veterinario. Gato que volvió poco después drogado y castrado. Después de desayunar y ducharnos, nos fuimos a dar otra vuelta por el centro de Amberes. Y después, poco más. Volvimos a casa, metimos todo en la maleta, y a esperar al autobús. El viaje de vuelta fue, cuanto menos, gracioso. El autobús llegó unos tres cuartos de hora tarde. Y nos costó otro buen rato salir de la ciudad, por las obras. Y cada vez que cerraba los ojos, a una señora que se sentaba en la fila de delante, le sonaba el teléfono. Poco discretos el tono y el volumen. Y, mientras, el conductor del bus, que había puesto el GPS, discutía con el aparatito. La mujer del móvil siguió dando el coñazo un rato más, hasta que se bajó en Eindhoven. Y de ahí, a Alemania. Sin parar en Duisburg, ya que el conductor nos preguntó a gritos que si alguien se bajaba ahí. No, nadie. Así que nos fuimos directamente a Essen. Bien. Y después de eso, a Bochum. Carreteras en obras y GPS que no hace más que decir que demos la vuelta. Creo que nos perdimos como diez veces. Eso sí, era entrañable ver al conductor pelearse con el GPS. Y el GPS empeñarse en que diéramos la vuelta. Pero lo conseguimos, que es lo importante. Y llegamos a casa.
Y hoy, poquito. Hemos empezado con las maletas, para irnos quitando cosas de en medio. Y dentro de un rato, iremos a cenar con las profesoras de español del colegio. O algunas de ellas, vamos.
Mañana haré las gestiones que me quedan para salir tranquilamente del país, repartiré mis bienes materiales y terminaré de recoger. Alemania se acaba.
Besitos!

30 may. 2011

Que nos quiten lo bailao.

Bueno... pues parecía mentira hace unos meses, sobre todo cuando empezó a hacer tantísimo frío... Pero el curso, o nuestra estancia en Alemania... Y esta, la última semana, ha llegado a su fin.
El martes tuvimos en Dortmund la última reunión de Auxiliares de Conversación. Después, cuando terminamos, nos fuimos a tomar un batido al centro. Cuando no hacía viento, hacía calorcito y se estaba muy bien en la terraza. Una vez terminado el batido, nos fuimos a echar un vistazo a un par de tiendas. Irene quería mirar unos pantalones, y yo un vestido que había visto en la página web de Mango, y del que me había enamorado. Y por suerte, lo tenían, y tenían mi talla. Así que me lo probé, y la verdad es que me encantó... así que me lo llevé. Ya tenía modelito pues para el fin de semana.
El miércoles quedamos por la tarde con una de las Auxiliares, que vive cerca de Essen, para despedirnos con un heladito. También hacía buen día... excepto cuando se ponía a soplar el viento. Pero quitando esas rachas de huracanes, estuvo muy bien.
El jueves hacían en mi colegio los exámenes orales del Abitur, así que no tuve clase, y nos fuimos a comer a la Mensa Carlota, Sandra y yo, ya que decidimos encargarnos de comprar las cosas para la fiesta de despedida que habíamos organizado para el viernes. Tuvimos mucha suerte, ya que pudimos alquilar el bar de la residencia de Sandra e Irene. El caso es que, después de comer tranquilamente, nos fuimos al supermercado (que en principio iba a cerrar el pasado 21 de mayo, pero al final sigue abierto). Así que, como digo, nos dedicamos a comprar la cena para el viernes. Y bueno, como siempre, se nos fue un poco de las manos. No una exageración, pero todavía tenemos agujetas en la tripa de comer (y reírnos).
El viernes, después de clase, corriendo a casa a comer, y a echarme un ratito, porque la noche prometía ser larga. Y hacia las 8 me fui a la resi, para empezar a preparar la comida. Y una vez que terminamos, Cheescake hecha por Miriam incluida, empezamos con la música. Bueno, e incluso tuvimos un pequeño concurso de Frases Míticas (que no pondré todas, porque necesitaría una entrada entera solamente para las frases... cosa que igual esta semana hago), entre las que podemos destacar:
"Es un encanto, vaya" (Miriam, siempre tan dulce)
"¿Y si mañana nos morimos?" (Sandra, Carpe Diem).
"Ustedes visualícenlo" (Nidia, entre incienso y velas)
"¿Una shishita?" (Mariana. Todo se pega)
"¡Ay! ¡Cómo las voy a echar de menos!" (Carlota. Desde octubre)
"¡Baaaaah! ¡Venga hombre!" (Irene, priorizando).
"¡Enorme!" (Inés. Sin término medio)
Y, por si fuera poco tener nuestra propia recopilación de frases míticas, también tuvimos una canción solamente para vosotras. (Que otra cosa no, pero nos dio por hacernos videos el viernes. Al más puro estilo videoclip). El caso, es que nuestra idea para el viernes era cenar allí, canturrear un poco, e irnos a alguna discoteca. ¿Y qué hicimos? Liarnos a poner canciones en el ordenador y a cantar y bailar. Y ¿quién se fue de discoteca? Patxi (inside joke). Pero tampoco es que nos importara. Ya tarde, llegaron tres chicos libaneses muy simpáticos, que quisieron quedarse en el bar. Y acabamos hablando de política exterior (lo más lógico en ambiente de fiesta, pero ojo, nos lo pasamos en grande). Vamos, nos lo pasamos tan bien, que cuando quisimos darnos cuenta eran las 9 de la mañana.
El sábado, cuando nos levantamos, nos duchamos y adecentamos un poco, nos fuimos otra vez a la residencia de Irene, para preparar unas patatas aliolí (sin aliolí), empanadas gallegas (sin gallego) y pimientos rellenos. Y una vez que terminamos de cocinar, nos fuimos a casa de Mariana, donde nos esperaba una segunda fiesta de despedida, aka Boda Gitana. Y la verdad es que se lo habían montado muy bien, con sala de karaoke, sala de chill-out y sala discoteca... Eso sí, cuando entramos, destrozamos la media de edad. Pero estuvo bien, con la zona de cócteles, la zona de comida... Muy organizado todo, ya digo.
Y nada, esta semana toca empezar a recoger y a echar a la gente. El martes es mi último día en el colegio, y creo que no tengo clases, pero me han dicho que en la primera pausa es mi "Despedida Oficial", así que habrá que estar presente (¡qué menos!). Ya os lo contaré todo en la próxima entrada.


22 may. 2011

Tomando plazas propias y ajenas.

Diría que ha sido una semana tranquila, pero mentiría. Al menos en parte.
Al final, el lunes no nos fuimos a Aachen. Por la noche, estuve hablando con Carlota, y ella también quería ir, pero no podía el lunes... así que decidimos aplazarlo hasta el sábado. Que tampoco hemos ido, pero han sido otros motivos. El caso es que para no desaprovechar el lunes, nos fuimos a comer Sandra, Carlota y yo a la Mensa, y después de tomarnos el café, y de que nos dieran una bolsa llena de merchandising de diversas marcas, nos bajamos al centro a darnos una vuelta.
Del colegio esta semana, poco que comentar, apenas he tenido clases. Una vez más, la profesora X no ha venido. Eso sí, el viernes llegué al colegio y me encontré con una cajita de bombones de parte de los tres chicos del DELE, Annika, Sonja y Felix. Así que me puso de muy buen humor.
Y el viernes, nos fuimos a casa de Nidia a cenar, esta vez la temática era mexicana. Burritos, fajitas, fríjoles, nachos... Riquísimo todo.
Y ahora viene una parte en la que me salto la línea temporal que suelo llevar en el blog... y la narración general. No os voy a contar nada que no sepáis, básicamente...
Ya el domingo por la noche vi, por un vídeo, que la gente de la manifestación del 15M se iba a quedar a dormir en Sol. El lunes pregunté, vía Facebook, que cómo iba la cosa por la Puerta de Sol, ya que había visto que por la tarde se había acercado más gente. Los medios de comunicación no decían nada, y casi nadie sabía ni de qué iba la historia ni qué pasaba en Sol. El martes me levanté, y me cabreé. Habían desalojado, a las 5 de la mañana, a la gente que estaba acampando en Sol. Pero la grata sorpresa fue descubrir que, por la tarde, la gente que estaba en Sol se había multiplicado. Ya no eran los "4 gatos" que durmieron el domingo, o los 8 a los que habían desalojado la madrugada del martes. Ahora eran 80. Estaba orgullosa. Y frustrada, increíblemente frustrada por no poder participar. El miércoles eran 800 los gatos que estaban en la Puerta de Sol. Y no sé muy bien cómo, encontré una propuesta en Internet, de una manifestación para el sábado en Düsseldorf. Y pensé "esta es la mía". No puedo estar en Madrid, pero podré estar en Sol". Así que me apunté sin dudarlo, y pasé el evento a todos mis contactos que viven en Alemania. En ese momento, éramos unas 30 personas confirmadas. Entre alguno de los futuros asistentes y yo (Héctor, Isabel, Maggie, Mario...) nos pusimos a rellenar el formulario para solicitar permiso a la Polizei (que se tiene que entregar con 48 horas por lo menos). Pensábamos que, con suerte, seríamos unos 50 asistentes. Una vez enviado el formulario, y resueltos los problemas técnicos con la policía (había otra manifestación para ese día), todo iba sobre ruedas. Pancartas, pintura corporal, pequeñas performance... A última hora, habíamos confirmado asistencia unos 120. El viernes éramos 180 por la tarde. Esta mañana, 220 confirmados. Y muchos, caras conocidas. No puedo saber cuántos éramos realmente hoy en Düsseldorf. Lo podéis juzgar vosotros mismos:

Gran parte de los asistentes.
La verdad, y pese a haber aguantado más de tres horas al sol, ha sido genial. Muchísima gente se ha parado a hablar con nosotros, interesándose por la manifestación. Incluso varios se han unido de forma espontánea. 
Y mañana es el día de las Elecciones. No sé qué es lo que pasará. Y no sé si con estas manifestaciones se conseguirá algo, aunque por los comentarios que leo, el apoyo es muy grande en toda Europa y en muchísimos otras ciudades de otros países fuera de la Unión Europea. Pero lo que se está haciendo es increíble. Y espero que realmente funcione, que se acabe con la inmensa corrupción política de nuestro país. Que se empiecen a tomar medidas económicas adecuadas (que se bajen ellos los sueldos, no a la gente que lo NECESITA para llegar a fin de mes. Que se supriman figuras políticas innecesarias y tanto amigo de amigo). Que tengamos opciones de futuro en casa. Y, con una de las cosas que más me gustan, sin duda de todas estas manifestaciones. Que sigamos unidos.

16 may. 2011

Bicicleta a la parrilla.

La intención inicial era ir el día 4 de mayo a dar un paseo en bicicleta... pero de repente se nubló y empezó a llover... Así que cambiamos el plan por ir a tomar un café al Blondies, donde trabaja Nidia. Estuvimos también a punto de tener que abortar este plan también, ya que había problemas con el metro y no pasaban en ninguna de las dos direcciones. En la parada anterior a la estación central vimos que había médicos y una camilla, y efectivamente, nos enteramos después de que una chica (del colegio en el que está Irene) se había suicidado. Pero en fin... El caso es que estuvimos tomando un café, y después nos fuimos a comprar un par de cosas y de vuelta a casa.
Hummus

ensalada de perejil

pastela

mansaf

cous-cous

baklava
El jueves habíamos quedado para la "Cena 1001 noches", en casa de Mariana. Irene, Carlota y Sandra prepararon cous-cous y falafel, Miriam una pastela, Nidia una ensalada de perejil y baklava, Mariana preparó mansaf y yo preparé hummus. Y además, tuvimos también té de hierbabuena y shisha. No hace falta ni decir que nos pusimos como el kiko, y que estaba todo riquísimo.
El sábado hicimos al final la excursión en bicicleta. Miriam, Irene y yo quedamos por la mañana en la estación, alquilamos las bicicletas, y nos fuimos hasta el Kemnader See, a unos 10km. Allí habíamos quedado con Nidia, y estuvimos haciendo un pequeño picnic y tomando un café en el bar que hay ahí. El bar es genial, está puesto tipo playa, con su arena y sus tumbonas. Después, ya volvimos a la estación, y después de ducharnos y cenar, bajamos a tomar un cocktail al centro. La verdad es que la noche acompañaba, hacía una temperatura increíble. De hecho, hasta cogí algo de color del paseo en bici.
La siguiente semana, en el colegio, ha sido tranquila. Y la verdad es que se echa de menos a los alumnos de la clase 13.
El viernes decidimos hacer una barbacoa en la residencia de Irene y Sandra. Y aunque el tiempo ha empeorado un poco, al menos no llovió, y estuvo medianamente soleado todo el día. Y ya sabéis cómo son estas cosas... empezamos comiendo, luego estuvimos jugando a las cartas, y acabamos montándonos una fiesta particular en la sala del futbolín. Así que, animadas como estábamos, decidimos bajar al centro a bailar un rato.
Y ayer, 14 de mayo, nos fuimos a Düsseldorf, ciudad en la que se celebraba el festival de Eurovisión. Vinieron dos amigas de Carlota, y junto con ellas dos, nos fuimos Sandra, Irene, Carlota, Nidia y yo a Düsseldorf, donde habíamos quedado con (otra) Irene para ver el festival y salir después por la capital. Bueno, no comentaré nada del resultado, ya que todos sabréis que, como siempre, no hemos ganado. Pero la verdad es que nos lo pasamos genial, había muchísimo ambiente en las terrazas de la ciudad, pese a que el tiempo no terminó de acompañar, e incluso llovió un rato. Una vez terminado Eurovisión, nos fuimos a una discoteca de salsa, el Guantanamera, donde estuvimos un buen rato, y después, menos las cuatro canarias, que se volvieron a Bochum, nos fuimos a otra discoteca, el Kuhstall. Y ya, cuando empezamos a aburrirnos de tanta música electrónica y nos pudo el cansancio, nos volvimos a casa. Vamos, que hasta las 7.30 de la mañana no me he acostado... Pero ha merecido la pena.
Y ahora... me voy a acostar ya. Mañana nos vamos a ir a Aachen de visita, y si nos animamos, nos acercaremos a Maastricht. Hay un autobús que sale cada 15 minutos, y Maastricht está a unos 40km de Aachen. Así que si nos animamos, haremos una visita a la ciudad holandesa. Ya os lo contaré.

3 may. 2011

Dos semanas, cuatro países.

Sé que llevo prácticamente un mes sin actualizar el blog. Pero tengo excusa. La excusa, bien conocida por todos, es la Semana Santa, que este año ha durado dos semanas para mí. Y entre unas cosas y otras, durante esas dos semanas no me he conectado prácticamente nada. Pero veamos... ¿dónde me quedé?
El fin de semana antes de las vacaciones no hicimos gran cosa. Bueno, Sandra sí, que ahora lleva un recuerdo de Alemania en la cabeza, ya que se hizo una brecha volviendo a casa de Laura. El domingo, 10 de abril, me fui a Duisburg a tomarme un helado con ella, Laura, Elena, Almudena, y el primo de Laura, que estaba de visita. Dimos un paseo por Duisburg, y después me volví a casa.
El lunes 11, pese a ser mi día libre, fui al colegio ya que había quedado con una de la profesora X en hacer una presentación sobre Madrid a los alumnos de la clase 10. La sorpresa fue que la profesora no había ido. De lo malo, pude ver a los chicos de la 13, que durante esa semana tenían la "Motto-Woche", en la que iban disfrazados todos los días. El lunes, iban disfrazados de famosos (en general).
El martes, además de otro intento fallido de hacer la presentación sobre Madrid, les puse una sobre la Semana Santa en España, a los de la clase 12. Les gustó, aunque les pareció, cuanto menos, raro.
El miércoles por la noche nos fuimos a cenar a un restaurante alemán, a modo de "cena de despedida". El restaurante estaba bastante bien, muy alemán. Y la comida me pareció muy rica. Después, nos fuimos un ratito al Freibeuter. Yo me volví temprano, ya que recibí un correo de Barbara, pidiéndome que hiciera la presentación sobre la Semana Santa en la 7º hora, por lo que tenía que prepararme la comida.
El viernes me acerqué al colegio para darme un paseo. Ya sabía que existía esa posibilidad, ya que era el último día de clase para los del último curso, y siempre hacen algo ese día. Pero tampoco me importó mucho, voy leyendo en el tren, y además, así tuve tiempo de sobra para terminar de preparar las cosas e irme al aeropuerto. Y por otra parte, menos mal, ya que por lo que se ve, la Deutsche Bahn estaba otra vez con huelgas, y me costó un buen rato poder coger el tren desde Dortmund hasta Bochum. Vamos, estaban todos cancelados, salvo los IC. Menos mal que nos dejaron subir en ellos. Así que nada, llegué a casa, comí, cerré la maleta, y me fui al aeropuerto con tiempo. Mucho tiempo. Sobre todo, porque mi vuelo se retrasó una hora. Pero bueno, conseguí llegar a Barajas sana y salva, donde me esperaban mis padres y Ceci para llevarme a casa.
El sábado, cuando me levanté, fui a tomar el aperitivo, y después nos fuimos a comer al chino. Típico sábado de chino, vamos. Y después, a preparar la maleta para el domingo... ya que nos íbamos a Estambul.
En Estambul genial, me ha gustado muchísimo. Una lástima que el tiempo no haya sido lo bueno que esperábamos (por las fechas y la localización de la ciudad), pero aún así, me ha gustado muchísimo la ciudad. La gente, en general, me ha parecido muy amable (algunos demasiado), en particular, un amigo de mi hermana y sus amigos, con el que quedamos un par de días. Lo que no me gustó tanto fue el tráfico de la ciudad, que mete miedo. Y aún así, no hemos visto ningún accidente. Al menos, no de tráfico, ya que sí que vimos un "accidente" de otro tipo. Volviendo desde el Barrio de pescadores hasta el Gran Bazar, unas personas se pelearon, y como resultado, a uno de los hombres le dio un ataque (parece ser que epiléptico). Desde luego, la suerte estuvo a su favor, ya que estaba mi padre cerca para echar una mano, y una enfermera de San Sebastián que también pasaba por ahí. Curiosamente, la hija de esta señora, es también licenciada en Traducción e Interpretación. El caso, que Estambul me ha gustado muchísimo. Aunque no sabría decir qué es lo que más me ha gustado.
El sábado 23 volvimos a Madrid. Yo contaba con deshacer la maleta y acostarme temprano, ya que Isy me había dicho que llegaba el domingo por la mañana. Aunque la verdad era que llegó el sábado, y cuando nosotros aterrizamos, estaba esperando en el aeropuerto. Mi familia trama a mis espaldas. Que me gustó la sorpresa, por supuesto.
Del 23 al 27 de abril estuve en Madrid. Fuimos a comer con mi abuela, a ver a mis primos (casi a despedirme, ya que Laura se va a Palma de Mallorca en unos días), a tomarnos unas cañas con Javi, Ana y Lucía...
Y el 27, me volví a Alemania. Por unas horas, ya que el 28 por la tarde, me fui a Amberes. Por la tarde, antes de que saliera el autobús, quedé con Manuel, uno de los Auxiliares de español para tomar un café. Y después, al autobús. Me recogió Niels en la parada, ya que Jun estaba dormida. El pobre lironcito se cayó de la bici el miércoles y está un poco en modo grogui. La idea inicial, había sido ir ese fin de semana a Amsterdam, para celebrar el Queen's Day. Pero dados los acontecimientos de finales de enero, decidieron mudarse a otro apartamento, así que cambiamos el Queen's por un zafarrancho de combate en toda regla, llamado mudanza. Y parece mentira que pudiera haber tanto en el apartamento. Y que una vez terminada la mudanza y limpiado el piso, pudiera quedar tan vacío. Pero, todo sea dicho, el apartamento nuevo está genial, y mejor que va a quedar cuando esté todo en su sitio.
Y ahora nada, llegué ayer por la noche a Bochum, y ahora me iré al supermercado a comprar unas cuantas cosas. Después, todo apunta a que bajaré a ver el último (por fin) de los Clásicos. Mañana nos iremos a pasear en bicicleta, el jueves tenemos cena... así que tengo bastante cubierta la semana. Ya os contaré.

8 abr. 2011

Vitamina S

Desde luego, la primavera ha entrado, y por la puerta grande. Si bien es cierto que siguen apareciendo días nublados, y con algo de viento, las temperaturas a mediodía suelen rondar los 20º. Bien, ya sé que en España estáis bastante por encima... Y si allí  no es normal a estas alturas del año, imaginad aquí tener temperaturas casi veraniegas en abril. Eso sí, no seré yo quien se queje. Al revés, la temperatura y el Sol me hacen estar de un humor inmejorable. ¡Necesitaba un poco de vitamina S!
La semana fue relativamente tranquila. Sobre todo, tengo que mencionar la clase del jueves. Los alumnos del último curso (que acaban la semana que viene), en la clase de español, están haciendo exposiciones varias. El jueves tocó una sobre "La comida en España y en Latinoamérica". La verdad es que las chicas lo hicieron muy bien. Y como parece que no se puede hablar de comida sin ofrecer, habían preparado unas fajitas, alioli y gazpacho. Nota: eran las 10 de la mañana. De haberlo sabido, no habría desayunado, porque la verdad es que tenía un aspecto bastante bueno todo.
El viernes por la noche decidimos variar un poco, y salir por otro sitio. El lugar elegido fue Dortmund, la discoteca, Nightrooms. Antes de ir, fuimos a casa de Nidia a tomarnos una cerveza, Sandra, Carlota, Irene, Miriam y yo (y Nidia, evidentemente), y después nos fuimos a la discoteca. Miriam y Nidia no vinieron, ya que no se encontraban muy bien. Y si pudiera ponerle nombre a la noche, de hecho, puedo porque para eso este es mi blog, sería "La noche de los hispanoparlantes". Nos encontramos con, nada más y nada menos, tres personas que hablaban español. El primero, en la estación de Bochum, esperando al tren, los otros dos chicos en el tren, volviendo a casa. Para los que dudan de la expansión del español, y los que habéis estado aquí igual os habéis dado cuenta, aquí hay muchísima gente que habla (poco o mucho) español.
Kemnader See al atardecer
El sábado, cuando me levanté, me fui al lago, el Kemnader See, a dar una vuelta. El día, sin duda, invitaba, y fue muy agradable, incluso el paseo de vuelta a la universidad, cuando perdimos el autobús.
El domingo, nos fuimos de brunch al centro, y aprovechando que estaban  las tiendas abiertas, y aunque esta vez el tiempo no acompañara, nos fuimos después a Gelsenkirchen, a dar una vuelta por el H&M y por el Primark. Y como es muy difícil entrar en el Primark y salir sin bolsas, alguna cosita me compré. Y si no, que se lo digan a Carlota, nuestra Shopping Queen, que arrasó =).
El lunes, por algún extraño motivo, además de dedicarme a trabajar en una presentación sobre Madrid, me dediqué a arreglar mi currículum, y a traducirlo al inglés. El martes me lancé con el alemán.
De las clases, hay un par de cosas que quisiera mencionar. La primera, el miércoles. Durante una de las clases, de repente, llamaron a la puerta. Entró uno de los alumnos de español de otro curso, con un helado, que le dio a uno de los chicos que estaban en clase. Sin pedir permiso ni perdón. Simplemente entró en clase, pasó hasta el fondo, y le dio el helado al amigo. Y por si fuera poco, la chica que estaba al lado le gritó a uno de los que esperaban en la puerta, que le diera el casco de la moto. Y otra que entró, le dio el casco, y se fue. Mi cara era un poema. ¿A alguno se os habría pasado por la cabeza hacer algo parecido en el colegio?
La siguiente, esta mañana. Estábamos en clase, con la profesora X, viendo un texto sobre "Los niños de la calle". Tenían que traducir la última frase ( "Mientras me siento y pienso en la vida de este niño, su vida me lleva a pensar en lo ingrato que soy con la mía"). Al cabo de un par de minutos de relativo silencio, una de las chicas le ha preguntado a la profesora que qué significaba ingrato. La profesora ha dicho que no lo sabía y que hiciera una traducción libre. (¿Hola? Además de sentarme en una silla y estar en silencio durante tus clases, puedo hacer más cosas). Al poco tiempo, otra de las chicas le ha preguntado de nuevo por ingrato. Y la profesora ha dicho que "todavía no había contestado, que ya lo habían preguntado". La chica, con cara de frustración, me ha mirado entonces, y me ha preguntado a mí, en plan espontáneo "¡Inés! ¿¡Qué significa ingrato!?". Una vez se lo he explicado y lo han entendido, se han puesto a escribir una frase similar a las del texto. Y cuando la profesora se ha puesto a repartir diccionarios, al grupo que estaba más cerca de donde yo estaba sentada, les ha preguntado que "si querían un diccionario, o me preguntaban a mí". Y la verdad, no sé cómo tomármelo.
Por último, otro de los momentos de las clases, también ha sido hoy. En la última hora, con los del último curso, han hecho otra exposición sobre la comida española. Y han traído tortilla y alioli. Vale que le han puesto zanahoria (para decorar) al alioli. Y que la tortilla llevaba bacon. Pero a esas horas sí entra algo de comida, y he de decir que estaba muy rico.
Y con esto, poco más que añadir. La próxima actualización, a no ser que tenga miles de cosas que contar en un par de días, seguramente ya la haré desde casita, desde el Madrid que odio y amo según tenga el día.
Bis die Tage!

[EDITO] ¡Se me había olvidado comentar otra de las exposiciones de esta semana! El jueves, también los del último curso, hicieron una exposición sobre varios países de América del Sur... piñata incluida. Fue graciosísimo.