22 feb 2011

Números, canciones, colchones y sushi.

Hoy tengo un buen día. Aunque hace un frío considerable, está muy despejado. Y además, anochece hacia las 6 (lo sé, no es gran cosa, pero hace un par de meses a las 4 de la tarde no había luz, y se nota... ¡vaya que si se nota!). Y...
El martes por la tarde me fui al Ikea con Sandra, ya que quería comprar un colchón auxiliar para preparar el campamento de refugiados que se me avecina (ojo, y yo encantada). Aproveché, además, y compré un par de cosillas que me podrían ser necesarias. Y como no puede ser de otra forma en Ikea, está demostrado científicamente, acabé comprando un pequeño capricho. Vamos, un paquete de velas, nada exagerado. Pero es que huelen tan bien...
El miércoles, con los chicos de la AG, puse la canción de Lady Madrid. El vocabulario en general es sencillo, y creo que la canción les gustó mucho. Después de haber rellenado todos los huecos de la canción, estuve explicándoles algunas de las expresiones coloquiales. La verdad, me gusta mucho esa clase. Me siento muy a gusto con ellos, ya que hablan y entienden muy bien, y puedo hacer cosas más entretenidas. A todo esto, a ver qué les preparo para mañana. Hoy han tenido examen de español, así que intentaré que sea algo sencillo y agradable.
El jueves en la 6º hora, empecé otra nueva AG, con tres alumnos de la clase 12, que quieren hacer el examen de DELE. Creo que, en principio, podrían sacárselo sin muchos problemas. Al menos, este que están practicando ahora, el nivel bajo. Habrá que ver si, cuando terminemos de ver los ejercicios, se les da bien el nivel medio. Por la noche, vi que con mi compañía alemana, la tarifa de datos está muy bien de precio... así que me decidí a contratar un paquete de 100mb para un mes, y probar eso de tener internet en el móvil. De momento, la verdad es que me gusta.
Y el viernes, un poco improvisado, fuimos Sandra, Miriam y yo a cenar a casa de Nidia. La idea era preparar sushi y cenar juntas... pero cuando llegamos, Nidia lo tenía ya prácticamente todo organizado. Tanto, que hasta había colocado ya la mesa. Bueno, mesa al estilo japonés, en el suelo. No faltaba detalle... la salsa de soja, el wasabi, los palillos, la música ambiental... una pasada. Me lo pasé muy bien, y me gustó muchísimo tanto la comida, como el postre, que preparó Miriam.
El resto del fin de semana ha sido tranquilo. El sábado llegó el novio de Sandra, y nos bajamos a tomar algo al centro. Y el domingo, me lancé, y preparé mi  primer cocido madrileño. La verdad es que me salió muy bueno, pese a la calidad de los ingredientes. El chorizo y la morcilla, por supuesto, son una maravilla, son caseros, hechos por unos amigos de Asturias de mis padres. Pero sin embargo, la carne aquí no es demasiado buena, y los garbanzos tuve que comprarlos de lata. Existen garbanzos secos, sí... pero el problema es que, como vivo con más personas y compartimos la cocina, no me parecería bien estar ocupando durante todo el tiempo que tardan los garbanzos en hacerse uno de los fuegos. Pero oye, aún así, como ya digo, estaba muy muy bueno. Y todavía me sobró para repetir el lunes. Creo que fui una de las personas más felices del mundo comiéndolo.
Ayer, a última hora, y tras ver que no iba a llover y alisarme el pelo (jeje), bajé con las chicas a cenar al centro. Nos llevamos una pequeña sorpresa, ya que ya no hacen descuento de estudiantes en el sitio al que solíamos ir... pero bueno. Estuvimos hablando un poco de todo... y de los carnavales, para los que ya tenemos planes... y disfraz. Al menos, para el sábado, el viernes haremos una fiestecilla en casa de Nidia, con concurso incluido. Se aceptan. No, se REQUIEREN ideas.
Y hoy tenía a primera hora (bueno, mi primera hora, la 3º de clase), clase en la 12. La verdad es que pensé que no iba a llegar, ya que una vez más, los maquinistas de la Deutsche Bahn están de huelga, y había retrasos de hasta DOS horas... Barbara me había pedido que preparara alguna actividad para repasar los números, y además me había dicho que iba a tardar un poco en llegar, ya que los alumnos de la 13 hacían hoy un examen de español (tipo pre-selectividad)... así que el día no empezó demasiado bien. Pero bueno, tenía mis tres actividades preparadas para la clase, que iba a empezar yo... El caso, las actividades. La primera, una hoja tándem. Para los que no estáis familiarizados con este tipo de ejercicios, os diré que resultan bastante efectivos. Se trata de una tabla con dos columnas, en la que, en mi caso, he ido alternando frases en alemán (con un número en cifra) y la traducción (con el número escrito) al español. La hoja la doblan por la mitad, y ellos se encargan de corregirse. La segunda actividad ha sido un pequeño bingo. Creo que les he hecho poner un cuadro un poco grande, ya que ha costado que alguien cantara bingo... pero bueno, tampoco ha ido mal. Por último, y aunque tenía mis dudas, había preparado unas cuantas preguntas para hacer la "Patata Caliente". No sabía si funcionaría, pero también ha salido bastante bien. Las preguntas eran sencillas, del estilo "¿Cuál es la temperatura media en España?" "¿Y en Alemania?" "¿Cuántas medallas ganó Alemania en los últimos Juegos Olímpicos?" "¿Cuántos mundiales de fútbol se han jugado?". La única que ha resultado más complicada fue la del aforo del estado Signal Iduna Park (el del Borussia Dortmund). Pero por lo demás, bien. Después, estuvimos viendo el futuro, ya con Barbara, y escribiendo horóscopos. Me pareció entretenido, y decidí participar yo también.
Y por fin, cuando llegué a casa, me metí en la web de mi banco, para ver si me había llegado ya el ingreso de la Universidad de Duisburg-Essen (por el abrigo que me perdieron el 29 de enero). Y por fin, he recibido ya el dinero. Así que, entre que está despejado (pese al frío), el dinero, las horas de luz, las actividades en clase, la cercanía del viaje a Amberes y del Carnaval... hoy estoy de un humor más que bueno.
Y sin más, me voy con Carlota y con Sandra a comprar el disfraz para el sábado de Carnaval... No os adelanto nada...

14 feb 2011

¿Quieres despertarte? Afloja los tornillos del somier.

Y así, ocupándome los fines de semana entre viajes y visitas, el tiempo parece que vuela.

El viernes, 4 de febrero, según acabé las clases, me fui directamente a Düsseldorf, a la estación de autobuses. Llegué con bastante tiempo, y estuve echando un vistazo en la librería de la estación de tren. Y de ahí, a esperar al autobús. Llegó bastante puntual, aunque nos retrasamos un poco para salir, creo que tenían un problema con una de las alarmas del autobús. Pero bueno, tampoco fue gran cosa, y no tardamos en salir. Y, por primera vez, nos pusieron un par de películas en el bus. Una de Jackie Chan y otra de Macaulay Culkin. Una maravilla, vamos. Una vez en Amberes, en casa de Jun, me encontré con un gato tres veces más grande de lo que recordaba. Esa noche, después de cenar, se vinieron Karin y Fenny a tomar una cerveza. Nos reímos un montón, viendo vídeos en youtube y haciendo el payaso. Un rato más tarde, Karin se fue a su casa, y nosotras tres nos fuimos a tomar otra cerveza a un bar cerca de la casa de Juncal.
El resto de días, fueron tranquilitos. Eso sí, tengo que mencionar el alioli tan rico que me marqué el sábado, y el cocido que tomé el domingo, después de tanto tiempo. Y lo mucho que nos reímos el domingo en el Salamander, cantando canciones antiguas a voz en grito.
Por lo demás, la semana en el colegio ha sido muy tranquila. Del 7 al 18 de febrero no hay clase en la 11., ya que están haciendo prácticas. Por otra parte, el viernes les daban las notas a los de la 12. y no se trabajó demasiado en la clase. De hecho, en uno de los grupos, estuvieron viendo una película. La verdad es que me volvió a sorprender ver que la veían en alemán (de hecho, es una película alemana), pero me comentó la profesora que el gran problema es encontrar películas en español, y encima, que tengan subtítulos.
El jueves por la tarde, me fui al aeropuerto a recoger a Isy. Bueno, a Isy, mi iPod, un par de camisetas, varias latas de atún... Artículos de primera necesidad, vaya. Por la noche, nos fuimos a cenar al centro, y luego tranquilamente a casa.
Lo gracioso fue el susto que me llevé la madrugada del viernes al sábado. Resulta que mi cama viene en dos partes. Tres, si contamos el colchón. Por un lado, la base de la cama, y por otro el somier. Y el somier tiene, además de las lamas, una madera transversal, que une los dos laterales. Y se ve que el tornillo que la sujeta se había aflojado. Bueno, se ve no. A eso de las tres de la mañana, de repente, se soltaron varias de las lamas del somier. Es muy bonito despertarse con el ruido de la madera cayendo sobre el tendedero que está debajo de la cama. Y es muy bonito intentar arreglarlo y que, al ir a mover la cama, esta se desmonte. Así que al día siguiente nos tocó ir de excursión para buscar unas llaves Allen, y poder apretar el tornillo. Por aquello de poder dormir tranquilamente, vamos. Y, por si fuera poco, también compramos superglue. A ver si ahora se mueve.
Y entre eso, y mi ordenador, hemos tenido un fin de semana de arreglos. Mi padre me comentó que todos los problemas que me estaba dando mi portátil podían ser por un virus. Yo no lo tenía muy claro, pero bueno, nos pusimos a pasar el antivirus. Además de poner el disco duro antiguo, por si el nuevo pudiera ser parte de la causa de los problemas. Eso sí, también fue un bonito detalle cuando nos despertamos a cuenta del somier, y vimos que el ordenador se había quedado bloqueado a los pocos minutos de habernos dormido. Pero bueno, al final, terminó de pasarse el antivirus. Y encontró varios virus (para quien le pueda interesar, de los que se ve que son graciosos y se esconden entre los archivos de sistema, en win32 y todo eso). Y se ve que ese iba a ser el problema, ya que, desde entonces, no solamente el ordenador ha ido mucho mejor, si no que encima, me ha vuelto a funcionar la webcam.
Y bueno, hoy he ido por la mañana a acompañar a Isy al aeropuerto, y al volver a casa, he comido, me estoy tomando un té, y ahora me iré al super a comprar un par de cosas. Y me da una pereza horrible, pero o eso, o no como. Así que creo que ahora, cuando me termine el té, me acercaré al super.



3 feb 2011

La pequeña costurera

Y aquí seguimos, retransmitiendo desde un futuro asentamiento de un campamento de refugiados...

El fin de semana pasó tranquilamente. El sábado estuve dando una vuelta por Bochum, por las tiendas, a ver si encontraba un abrigo... pero lamentablemente, nada. Los pocos abrigos que quedan ya son más bien finos, y no me gustaba ninguno. Así que me volví a casa con las manos vacías. Una lástima. Eso sí, vía telefónica, mi madre me compró un abrigo en Mango, que me traería Isy cuando venga.
El lunes por la tarde, me fui a Dortmund con Mariana. Quería acercarme al Mango de allí, a ver si por casualidad tenían el abrigo que me había comprado mi madre, y si el precio era mejor, comprármelo aquí y que ella lo devolviera. Primero, fuimos a comprar los billetes de autobús para Amberes, y ella los suyos para Frankfurt. Después ya, nos fuimos a Dortmund. Primero, fuimos al C&A de allí, ya que mi abrigo mutante era de esa tienda. Desde luego, tenían muchísimos más abrigos que aquí en Bochum... pero no estaba el mío. Encontré uno que era prácticamente igual, una pequeña variante del mío... Pero me estaba pequeño y no tenía botones. Así que fuimos a Mango, previa parada en Starbucks. En Mango, estuvimos revolviendo, y encontré el abrigo que me había comprado mi madre. Me estaba enorme. Y solamente había dos abrigos de esa talla. Pero seguimos echando un vistazo y ¡bingo! una talla más pequeña. Y ¡bingo! Le faltan más botones de los que tiene puestos... decidí preguntarle a la dependienta, por si tenían alguno más en el almacén... porque la verdad es que el abrigo estaba súper bien de precio, ¡estaba rebajado el 70%! La dependienta me dijo que no, que no tenían más... pero  me dijo que si me lo quería llevar, me daba los botones de los otros abrigos. Así que los cogió, y me llevé el abrigo. Y después me fui a comprar aguja e hilo.
El martes, después de esperar diez minutos a que vinieran los chicos de la clase 12, con los que tenía AG, y que no viniera nadie, me fui a Duisburg a devolver el abrigo que me habían prestado el sábado. Llegué sin problemas, aunque casi muero congelada, a lo Walt Disney. El chico de la Asociación de Estudiantes me dijo que había recibido mi correo, y que estaba en marcha, que me pagarían lo antes posible. A ver si es verdad.
El miércoles, ayer, hice con los de la AG de la clase 13 un role play de conversaciones básicas... tipo quejarse por algo (por ejemplo en un restaurante), alquilar un piso, denunciar un robo (muy apropiado). La verdad es que salieron muy bien del paso, y me reí muchísimo. Después, al llegar a casa, bajé a poner una lavadora... y cuando subí, me llamó Sandra, que no se le encendía el ordenador. Así que se vino a mi residencia, estuvo mirando su correo, y cuando acabó la lavadora, nos fuimos al Uni Center, a la tienda de ordenadores, a ver si lo podían reparar. Después, nos pasamos por el supermercado, y nos vinimos de nuevo a mi resi, a ver un capítulo de True Blood, que acaba de empezar a ver.
Y por último, hoy... me he pasado el día estornudando y moqueando... muy divertido todo. Y poquito más... he hecho la maleta para mañana, que me iré directamente desde el colegio (bueno, faltan las cositas de última hora, pero nada fuera de lo normal).
Y con esto... es todo hasta ahora. Bueno, casi todo. Mando un beso muy grande a mis compañeros de la carrera, ya que hoy era la graduación.
Y ahora sí, ¡nos vemos!

29 ene 2011

Adiós, abrigo mutante, adiós.

En el cumpleaños de Carlota nos lo pasamos muy bien. Nos costó un poco decidir dónde íbamos a cenar, ya que parecía estar todo llenísimo, y al final, fuimos de nuevo al Taj Mahal. He de decir, que esta vez se portaron bastante mejor con el picante que la vez anterior. Después de cenar, y de darle sus regalos, nos fuimos a la discoteca, al Riff. Tengo que decir que no sé si casi me lo pasé mejor en la cola, contando chistes, o dentro. La verdad es que fue una noche genial, nos reímos muchísimo y, como se suele decir "lo dimos todo".
La semana en el colegio ha sido bastante buena y tranquilita. He empezado con una AG nueva, también de la clase 12. Y en la de la clase 13, les llevé los exámenes de mi año de selectividad (algunos). Les impactó muchísimo el de inglés, porque es un examen muy sencillo... a ellos les piden un comentario de texto... que bueno, es alucinante.
Y ayer, nos fuimos a Duisburg, a una fiesta que organizaba la Asociación de Estudiantes. Estuvimos cenando en casa de Laura, y después, nos fuimos a la universidad. Y ahora, viene el motivo del título de mi entrada de hoy.
Cuando llegamos, fuimos a dejar los abrigos en el ropero. Yo metí la bufanda en el bolsillo, el jersey en una manga, y dejé el abrigo en el ropero. Me fijé en que los dejaban en una repisita, casi en el suelo, de uno de los colgadores (parece ser que uno se había roto, y además, había muchísima gente). Me dio un poco de cosa... pero bueno, qué le vamos a hacer. Total, que nos fuimos a la sala a bailar. Al cabo de varias horas, estando dentro, vi pasar a una chica, y pensé "ese es mi abrigo". Luego pensé "Inés, eres boba, será que no hay abrigos parecidos." Además, teniendo en cuenta la poca luz y mi miopía... pues en fin, una de mis chorradas. A eso de las 5 y algo, decidimos irnos ya para casa, había solamente tres o cuatro personas bailando, y estábamos cansadas. Así que fuimos al ropero a por nuestros abrigos. La chica, cuando le di el número, me preguntó que cómo era mi abrigo, y se lo describí. Y me enseñó uno "¿Es este?" No, ese es de Almudena. No, ese tampoco, ese es el de Elena. No, ese es el de Laura... Total, que mi abrigo había desaparecido. Entré, revisé, pero nada. Alguien se lo llevó. Pero lo que yo no entiendo es cómo las del ropero le dieron mi abrigo a una persona que no tenía el número del abrigo. Y cómo esa persona se lleva un abrigo que no es suyo. El caso es que se recogieron todos los abrigos... o sea, o alguien se llevó dos abrigos, o alguien que vino sin abrigo salió con uno, porque no fue un simple error, que se llevaran el mío porque se pareciera... Así que ahí estaba yo, casi a las 6 de la mañana, en camiseta de tirantes y sin nada que ponerme encima. Estuvimos hablando con los chicos de la asociación de estudiantes, a ver qué hacíamos. Evidentemente, ellos no tienen la culpa, y tampoco podían hacer gran cosa... Y mi abrigo no iba a volver. Se comprometieron a pagarme el dinero de la ropa, cosa que, además, me dieron por escrito y firmada, y me prestaron un abrigo que tenían allí (horroroso y enorme, por cierto). Así que ya, con poco más que hacer y decir, nos volvimos a casa de Laura, donde hemos dormido.
Así que nada, ahora me toca ir a comprarme un abrigo nuevo... Solamente espero encontrar uno parecido, ya que este me gustaba mucho... 

22 ene 2011

Parece que vuelve el frío.

Por lo que se ve, los días de temperaturas agradables se han terminado. De lo malo, ya está terminando enero, y por tanto, quedan menos días de frío, hasta primavera. No es que sea un gran consuelo, pero algo es algo.
El lunes fue el cumpleaños de Miriam, y nos fuimos a su casa a cenar. Había preparado un montón de cosas para picar, y además, Nidia preparó una tarta de cumpleaños. La verdad es que fue una velada muy agradable.Yo me subí pronto a casa, ya que tenía que preparar todavía un par de cosas para el martes, entre otras, la comida. 
El martes, en el cole, fue un día muy tranquilo. Eso sí, me reí muchísimo en una de las clases, de la 12, en la que estábamos viendo un texto. Copio la conversación:
- ¿Y sobre qué trata el texto?
- Sobre el cielo.
- Muy bien... ¿Y quiénes van al cielo? ¿Todos?
- Ahm... No... Sólo la gente... simpática.

Bueno, el concepto lo tienen más o menos claro... ahora les falta afinar un poco. La verdad es que fue muy gracioso.
El miércoles no tuve que ir al colegio, ya que teníamos una reunión de todos los Auxiliares de esta zona. La reunión, como tal, no fue nada del otro mundo... estuvimos hablando de algunas cosas buenas y otras no tan buenas de los colegios etc. Al terminar, me quedé echándole una mano a una de las americanas a recoger, y luego me fui con ella, otro americano y Arturo a tomar una cerveza a Dortmund. Se ve que, además de cara, es una cerveza que hacen ellos mismos. Nos lo pasamos muy bien, y nos reímos un montón. Además, fue agradable volver a tener una conversación en inglés, por aquello de no tener que pensar dónde colocar los verbos, o cómo decir esta frase, o cómo se dice esta o aquella palabra.
El jueves por la tarde me fui a Gelsenkirchen con Sandra, al Primarck. La verdad es que no tenía intención de comprarme nada... pero al final, acabé comprándome un par de cositas. Creo que el Primarck es una tienda adictiva... Habrá que volver en algún momento...
Ayer, día de mi santo, el colegio fue un poco estresante. La primera clase, era con los de la 11, que estaban un poco revolucionados, no sé por qué. Estuvieron viendo el tema de las horas en español, y les corregí yo el ejercicio, y luego les hice preguntas (¿A qué hora haces X?). No fue del todo mal. Después, tenía clase con la 12, una clase que no me entusiasma demasiado. Vamos, el grupo. La profesora me pidió que les explicara el subjuntivo, sin avisarme antes para que me lo preparara, y aunque nosotros, los Auxiliares, no podemos explicar gramática, y ya se lo he dicho en otra ocasión. Nosotros podemos hacer ejercicios con ellos, ayudarles, explicar cosas culturales y demás... pero no podemos explicarles gramática porque nosotros, además de haberla aprendido de otra forma, no somos filólogos. Probad a intentar, mentalmente, explicar cómo se usa el subjuntivo en español y cómo se forma. Para nosotros es algo que nos sale natural. Así que al final, dividimos la clase, y yo me quedé con los chicos que habían estado el día anterior, y a los que ya les había explicado el subjuntivo. Estuve a punto de tirarles el cuaderno. En general, "no tenían ganas" de hacer nada, y además ya habían hecho parte del texto que me dio la profesora para trabajar con ellos, por lo que estuvieron muy poco participativos. Y hablando muchísimo. Pero bueno, terminó la clase y me fui con los de la 13. La verdad es que estoy muy contenta con los chicos de la clase de la 13. Sobre todo, porque hay gente a la que se le da bastante bien, y siempre participan. Después, por la tarde, estuve dando una vuelta con Sandra por el centro, y decidimos, ya que no parecía haber más planes, marcarnos unos burritos/fajitas para cenar, y si eso, ver una peli.
Y hoy Carlota celebra su cumpleaños, así que por la noche cenaremos juntas y saldremos por aquí. Ya os contaré en la próxima actualización =).

16 ene 2011

Semana casi primaveral =)

Primera semana de vuelta tras las vacaciones de Navidad superada... El hecho de que la temperatura no haya bajado de 0ºC, si no que ha estado casi todos los días en torno a los 10 ó 12ºC ha ayudado bastante, todo sea dicho.
El lunes por la tarde, después de bajar al super a comprar, me acerqué al aeropuerto para recoger a Sandra. Hasta hice un cartelito de bienvenida. Cuando llegamos a Bochum, fuimos a su residencia a dejar la maleta, y nos bajamos al centro a tomar algo junto con Tania, su compañero de piso y la hija de los dueños del piso. No estuvimos mucho tiempo, ya que las dos estábamos bastante cansadas.
El martes, 11 de enero, volví al colegio. Todo fue bastante bien, quitando el hecho de que las chicas con las que tenía clase a última hora, una AG voluntaria, no aparecieron. Me mosqueé bastante, pero en fin. Después, por la tarde, Sandra y yo nos bajamos al centro a comprar un par de cosas que necesitábamos.
El miércoles fue el peor día de la semana, ya que mi móvil decidió dejar de encenderse. He podido recuperar, vía tuenti y facebook la mayoría de números, pero igualmente, ha sido una faena. Además, empezó a llover por la mañana sin parar.... y llovía, llovía y llovía...
El jueves por la tarde, después de clase y de comprar, iba a comprarme un móvil nuevo, pero no vi el que quería. Por la tarde, quedamos Nidia, Miriam, Irene, Sandra y yo para tomarnos algo en el centro y ponernos al día sobre nuestras vacaciones. Estuvimos en un sitio llamado Angel's Lounge, que está bastante bien.
El viernes, bajé con Sandra por la tarde al centro, para comprarme un móvil, por fin, y cotillear algunas tiendas, ya que aquí también hay rebajas. Pensé en comprarme una falda que había visto ya hace tiempo en el H&M, pero solamente tenían tallas diminutas. Después, nos fuimos a cenar y a tomarnos un cóctel. Y, por fin, por la noche, dejó de llover... después de unas 48 horas SIN PARAR ni un minuto.
Ayer, sábado, nos fuimos a mediodía a Duisburg, a casa de Laura. Por la noche habíamos quedado para salir de fiesta por Düsseldorf. En casa de Laura, estuvimos alargando la sobremesa un buen rato, y después de bajar al supermercado, nos pusimos con la cena y a arreglarnos para ir a Düsseldorf, donde habíamos quedado y nos esperaban Irene, Miriam y Balasz. La discoteca en la que estuvimos no estaba mal, aunque el ambiente no iba mucho con nosotras. Especialmente las chicas, iban vestidas como si fuera Nochevieja, ultraarregladas, ultramaquilladas, ultrapeinadas... Nosotras íbamos monísimas, por supuesto... pero creo que ninguna habíamos pensado en que el ambiente sería así. Al más puro estilo madrileño, me cobraron 10€ por entrar, y otros 10€ por una copa y el guardarropa. Todavía estoy alucinando.
Hoy nos hemos levantado bastante tarde... pese a nuestra intención de aprovechar para ir a ver algo. Pero no ha sido un día del todo improductivo, ya que nos hemos comprado los billetes para ir a Munich a finales de marzo. Y nada, yo me he vuelto a casita por la tarde, y he estado vaciando el correo electrónico y demás.
Y ahora... voy a ver si consigo que se descargue el 1x05 de The Walking Dead... y después, a la camita =).
Espero que tengáis una muy buena semana!

10 ene 2011

Resumen de unas Navidades de todo menos blancas.

Cuando actualicé el último día, poco antes de volverme a España, pensé en que debería actualizar desde casa, aunque fuera un día. Y la verdad, como en otras ocasiones, he abierto la página del blog, dispuesta a escribir... Pero entre unas cosas y otras, no lo he hecho. Y aunque han sido unas Navidades relativamente tranquilas, apenas he parado.
Llegué a España el día 23 de diciembre. En principio, el vuelo salía a las 12.10, pero nos retrasamos como una hora. En el vuelo coincidimos varios auxiliares, y yo estuve todo el rato con una de ellas, Irene, que está cerca de Essen. Una vez en Barajas, estuvimos esperando otra hora a que salieran las maletas... Y descubrí que, pese a no haber entrado en vigor todavía la nueva Ley Antitabaco, ya habían quitado los fumaderos. Pero no voy a entrar ni ahora ni aquí en ese tema. Esa noche, salí un rato con mi hermana y sus amigos.
En Nochebuena y Navidad, poco que contar. Vamos, lo habitual, celebración con la familia materna por un lado y paterna por otro.
El día 26 me fui con Isy a Roma, hasta el día 30. Hemos aprovechado para ver muchísimas cosas allí. Llegamos y vimos la Plaza de España y la Fontana di Trevi. El 27, el Coliseo, el Foro Romano y varias iglesias (San Giovanni in Laterano, Santa María la Mayor), además de la Plaza del Popolo etc. El 28 estuvimos en el Vaticano. Por la mañana en el museo, y por la tarde en la Basílica de San Pedro. Después de subir y bajar de la cúpula, fuimos al castillo de San Ángel, y a dar un paseo por el Trastevere. El día 29 estuvimos viendo la Plaza Navona, el Panteón, la Boca de la Verdad... Y el día 30, como nos íbamos por la tarde, todavía nos dio tiempo a dar una vuelta por la zona. Otra cosa no, pero andar... Pero, todo sea dicho, y como siempre, merece la pena no parar de andar cuando se visita una ciudad.
En Nochevieja, cenamos en casa nosotros 4, Isy, mis abuelas y dos de mis primos. Y después, nos fuimos con unos amigos de fiesta a un local llamado Daily 76, en Nuevos Ministerios. Fue un puntazo cuando el DJ nos puso canciones de las Spice Girls o Aqua, en plan remember.
El día 1 estuvimos dando un paseo, y tomando algo con Juncal y Niels. Poco más, entre el cansancio y lo aburrido que suele ser el día de Año Nuevo.
El dos de enero, nos fuimos a comer a un asiático con los primos de Isy y la novia de uno de ellos. Y aunque el sushi no les gustó demasiado, nos lo pasamos muy bien. Además, por la tarde, aprovechamos para quedar con mi amiga Noelia, que hacía un montón de tiempo que no la veía.
El día 3, además de ir de un lado a otro, y que Isy tuviera un pequeño percance con las salidas y las paradas del metro, poco que contar. Y del día 4, algo parecido... Por la noche, después de haberme hecho un análisis de sangre, ido al dentista y haber intentado quedar con una amiga de la Erasmus, acompañé a Isy a la estación de autobuses, ya que se volvía para Gijón.
El día 5 no tenía intención de hacer gran cosa... Pero por la tarde hablé con Javier y con Ana, y decidimos ir a El Tren a echar una partida de algo (Trivial en este caso). Después, según llegaba a casa, me encontré con mi hermana y sus amigos, que se iban a una discoteca... y me fui con ellos.
Y llegó el día 6, uno de mis favoritos de las Navidades (oye, a todo el mundo nos gusta que nos regalen cosas). Y por fin, hemos descubierto a dónde nos iremos de viaje esta Semana Santa... ¡¡a Estambul!!. Aunque quedan cuatro meses todavía... pero me he propuesto moverme un poco estos meses, para conocer algo más de Alemania, y quiero volver a Bélgica... así que a ver si el tiempo pasa rápido.
El día 7, por la noche, nos subimos a cenar con mis tíos. Había comprado una botella de Glühwein, y me apetecía que lo probaran. Lástima, que solamente traje un litro.
El día 8 a primera hora se fue de vuelta a Poznan mi hermanísima... y por la tarde yo me puse a hacer mi maleta.
Y ya llegamos al día 9 de enero, hoy. En general, todo ha ido bien... aunque casi le escupo en un ojo al tío del mostrador de Iberia, por borde asqueroso. Si bien es cierto que me pasaba un poquito de los 23 kg permitidos, podía haber sido un poquito más amable e indulgente... Al fin y al cabo, llevo el mismo peso EN el avión, aunque distribuido de una forma distinta. Y en el vuelo, la parte que no he estado dormida, me debatía entre arrancarle la cabeza a la chica que tenía delante, que cada vez que se movía hacía que me clavara las rodillas en la nuca, y girarme y ponerme a hablar con las niñas que tenía a mi lado, que eran muy graciosas. El resto, como ya digo, bien. He llegado a casa a eso de las 21.00, he deshecho la maleta, he cenado... y, tras varios días, he vuelto a actualizar este mi rinconcito.

PD: ¡Oh! ¡Ya no hay nieve en Alemania! Y parece que van a aguantar, más o menos, las temperaturas positivas durante 10 días...